domingo, 12 de enero de 2014

Cementerio de poblenou


El cementerio de Poble Nou, también llamado "Viejo" o "del Este", fue el primero de la ciudad de Barcelona. Aunque ahora se encuentra integrado en la metrópoli, fue la primera gran necrópolis de España que se construyó alejada de la ciudad, adelantándose así a la primera legislación española que ordenaba el entierro fuera del núcleo urbano.
El cementerio del Obispo Climent
El cementerio de Poble Nou tuvo dos grandes etapas. La primera fue su creación original, en 1775. Por orden del Obispo Climent se construyó una necrópolis alejada de la ciudad, en una zona despoblada de uso agrícola. La razón: la insalubridad que causaba inhumar los cuerpos en las parroquias, práctica habitual sobre todo entre las personas distinguidas. Pero las fosas de las parroquias comenzaban a saturarse, y en ese tiempo, Barcelona aún era una ciudad con murallas. Comenzaba a crecer demográfica y económicamente. La densidad creciente de población y la falta de infraestructura (no había agua corriente ni red de cloacas, por ejemplo) creaban grandes problemas de salud, que se veían agravados por las prácticas tradicionales de enterramiento (en Barcelona había siete parroquias donde se inhumaban los cadáveres, pero también se enterraba en templos y claustros de iglesia). Hoy esas "fosas" son plazas públicas.



Aún los problemas que suponía las inhumaciones en el núcleo urbano, pocos quisieron ser enterrados en Poble Nou, pues consideraban deshonroso no ser enterrados en sus iglesias y mucho peor, ser enterrados fuera de la ciudad. Así hasta 1813 (fecha en la que el cementerio fue derribado por orden de Napoleón) en el cementerio de Climent solo eran enterrados los pobres y los que morían en hospitales.

El cementerio de Antonio Ginesi
Derribado este cementerio, el terreno pasó al olvido hasta que años más tarde volvió la necesidad de construir un cementerio, por los mismos problemas que Climent ya había detectado. Nuevas costumbres y modernizaciones sobrevenían en la ciudad durante aquél tiempo. La creación de un nuevo recinto mortuorio era más urgente que nunca. Así es como el cementerio de Poble Nou comienza su segunda etapa.

En 1819 se encargó del proyecto el arquitecto italiano Antonio Ginesi, quien en el mismo recinto mortuorio construyó una necrópolis de corte neoclásico, dividido en cuatro zonas y una entrada majestuosa. Ginesi pensó en un cementerio igualitario (pues el óbito nos iguala a todos a pesar de nuestra condición económica o clase) con uniformidad de nichos e igualdad de lápidas. Pero este planteamiento no convenció a los burgueses catalanes, quienes querían ostentar su poder hasta después de muertos, creando grandes panteones y obras de arte para sus sepulturas. Así, a mediados del siglo XIX, se realizaron ampliaciones, destinando una zona del recinto a la construcción de panteones y monumentos mortuorios. Hoy esa zona, que está detrás de la capilla, es conocida como "el recinto de los panteones".

Barcelona se acostumbra a nuevas prácticas
Barcelona se acostumbró al cementerio de Poble Nou y a la nueva práctica funeraria no sin dificultades. Al principio el malestar de los habitantes por la construcción de la nueva necrópolis se traducía en rumores sobre robos de joyas o cuerpos y quejas por el escaso transporte para llegar hasta la necrópolis.

Gracias a la distancia de la ciudad al camposanto y a las nuevas prácticas de inhumación, aparecieron nuevas profesiones como la de enterrador y portador de difuntos y surgieron las carrozas funerarias (la primera data de 1836), que han evolucionado en modernos vehículos fúnebres de última tecnología.

Un cementerio de altibajos
En su historia, el cementerio del Poble Nou ha pasado por muchas etapas de reconocimiento y de olvido, estando casi a punto de desaparecer en diversas ocasiones por reformas y planes urbanísticos y por determinadas ideologías que han dominado la historia de España. Quizás el peor momento para este camposanto fue el vivido en 1883, año en que se inauguró el cementerio de Montjuïc . Este hecho le relegó a un segundo plano y casi cayó en el abandono.

Hoy, el cementerio de Poble Nou reúne 30.768 sepulturas en un total de 53.632 metros cuadrados y ha recuperado su popularidad de antaño, gracias en buena parte a las actividades que organiza su empresa gestora,Cementiris de Barcelona . Estas consisten, sobre todo, en rutas guiadas que enseñan a los habitantes de la ciudad el patrimonio histórico y artístico y demuestran que Barcelona también se puede conocer a través de sus cementerios. Este, en concreto, es reflejo de la Barcelona del siglo XIX, una ciudad que comenzaba a despertar y a crecer, a hacer proyectos de futuro, a posicionarse como ciudad moderna y a vivir una época de esplendor.

Curiosidades
La fachada y el pórtico de entrada al cementerio están orientados hacia la ciudad. Destacan por su monumentalidad, y Ginesi los construyó inspirado en el neoclacisismo pero también en el exotismo egipcio, ya que tuvo la oportunidad de viajar allí (destino obligado de todo ilustrado de la época). Por ello encontramos en ellos elementos egipcios que, en un principio, fueron bastante criticados.

El cementerio ideado por Ginesi está inspirado en la ciudad italiana de Livorno. Es de planta rectangular y contiene pisos de nichos igualitarios que convierten el cementerio en un espacio arquitectónico ordenado y harmonioso.

Los epitafios comenzaron a ponerse de moda en el siglo XIX y el cementerio de Poble Nou guarda algunos muy curiosos y originales, reflejo de cómo los habitantes de Barcelona comenzaban a tomar conciencia sobre su individualidad.

Otro de los signos de mordernidad y de individualidad, así como de prestigio social, fue el hecho de pasar de los entierros comunitarios en las parroquias a los nichos individuales del cementerio. Esto se convirtió en un signo de categoría social.

Durante el siglo XIX, las sepulturas no estaban una al lado de otra por casualidad: esto era resultado de lazos e intereses económicos y sociales existentes entre personas, familias y empresarios.

Fuente: La vanguardia.

Aquí tenéis una recopilación de fotografías en diferentes procesados.



































Y diversas parafonías obtenidas:



1 comentario:

Diogen Dani dijo...

Muy buenas fotos, son todas vuestras? cual habéis abierto que se ve todo el panteón y las bolsas de los muertos?